Qué Iglesia representamos

De eso se trata el evangelio, Cristo en nosotros.

La libertad es un derecho divino. Mucho antes de que existiera una sociedad, Dios ya nos había hecho libres.

 

“Conocerás la verdad y la verdad te hará libre”

 

Qué Iglesia representamos, Qué Iglesia somos.

Pasar este tiempo con Dios, que Dios hablé y no predicar ni más allá ni más acá, si no lo que Dios quiere.

 

Apocalipsis 1: 9-17

Este mensaje fue para todas las Iglesias, y debemos encontrar en qué Iglesia encajamos, dónde estamos.

 

Nosotros, cómo Iglesia Cristiana Vitacura, sabemos que nuestra Iglesia es Filadelfia. Cada una de esas cosas ocurren, y por tanto también entendemos nuestra falencia y trabajamos sobre ello, pero en oración e intimidad con Cristo.

 

Iglesia Filadelfia – Apocalipsis 3:7-13 

 

Acá pegar versículos 

 

Somos llamados a ser una Iglesia poderosa, retener Su Poder y actuar como portadores de una corona real, para que nadie la robe de nuestro vivir.

Ser pilar en el templo de Dios. Dentro del templo, siendo parte importante de todo este plan.

 

Aquel que vive en pecado es esclavo, viviendo en una mentira y una voluntad dañina. El poder del pecado es una ley que vence a tu voluntad de querer hacer lo bueno.

 

Por esto no entrega al Espíritu Santo, que tiene una ley superior de libertad. Y en Él somos ungidos para predicar, sanar y dar libertad dejando que otros vean y aprendan a vivir libres.

 

Cristo habla por medio del Rhema, aquella palabra que no está escrita, si no que es una comunicación con nosotros.

Entonces es nuestra cabeza. Cada cosa que nosotros hacemos es una reacción hacia ese interactuar con Cristo.

 

Para esto tenemos que tener oído. ¿Qué significa esto?

 

Apagar el cerebro para aquello que queremos, aquello que pensamos, soñamos, planificamos. Para prender nuestro cerebro en silencio, atento al Espíritu Santo. Y para que cuando oigamos, actuemos con la violencia de un león.

 

No debemos hacer NADA sin que Él nos diga.

Todos debemos ir creciendo para ir edificandonos en amor. Dios es amor, ahí está Su Poder, en Su amor Ágape .

 

Amarás al prójimo como Cristo te amó.

 

Todo aquello que haces sin que Dios te haya dicho. Aquello que no es malo pero te gusta, y no está dentro de Su Voluntad. Todo eso es un peso y te desvía.

 

Ahora, el pecado es más grande que el peso.

 

Si yo hago trampa, eso es pecado.

Si no estás dentro de la carrera por mucho que corras, no podrás ganarla, no estás dentro.

 

Debemos ser pacientes, sabiendo que el premio llegará, seguir corriendo libres. 

Con pecado dejamos de correr, por tanto, el Señor estaba esperando que dejáramos de pecar y corriéramos bien.

 

Corremos mirando al Señor, deja que Él actúe, los ojos puestos en Él. Nos da la fé necesaria para correr está carrera sin peso, sin pecado y con paciencia.

 

¿Por qué no podemos hacer más de lo que Dios nos pide?

Cuando el Señor le dijo a Moisés que hiciera el templo le dió cada detalle. Medidas, materiales exactos, formas incluso para los candelabros. Cómo hacerlo, a quién delegar, cuándo. Sin salirse ningún ápice de lo que Dios le dijo.

 

Nosotros somos Su Templo. Entonces, debemos actuar de esa misma forma.

 

Exactamente Su Voluntad. No pasarnos ni quedarnos.

 

No podemos quitar ni mover nada, si no encuadrarse en lo que Dios pide. Obedientes siempre.