Dios nos ha ido dando un manual de cada paso a seguir para hacer la obra a la que fuimos llamados como Iglesia y como hijos individuales de Dios:
- Libro Preludio de un Avivamiento – Cómo se puede llegar a tener una relación tan íntima con Dios, que llegues realmente, a ser uno con Él. Comprar acá
- Prédica domingo pasado – Un paso a paso a seguir para que las personas no se encuentren contigo, sino con Cristo: Aprender a reflejar a Cristo. Su alegría, Su amor, su Misericordia. Todo su poder con el que se encuentra una persona que vive lo dicho en la predica. Ver acá
- Hoy y próximo Domingo: Tips a seguir, llenarse de Su Palabra y aprender a vivir un evangelio de verdad: Transfigurados en la Imagen del Señor en el Espíritu Santo.
- Ver prédica de hoy > Ir al link
- Ver prédica semana siguiente > Ir al link
¿Cómo se puede llegar a tener una relación tan íntima con Dios que realmente llegues a ser uno con Él? Este es el llamado a vivir un Evangelio puro, sin adornos ni palabras de comodidad, sino lleno de poder y verdad.
Reflejar a Cristo transfigurados en la Imagen del Señor
No se trata de que las personas se encuentren contigo, sino con Cristo. Nuestra meta debe ser aprender a reflejar verdaderamente: Su alegría, Su amor, Su misericordia y todo Su poder. Cuando vivimos conforme al Espíritu Santo, es Cristo quien se muestra a través de nosotros cuando oramos por alguien. Es Cristo quien habla, quien toca y transforma.
Vivir un evangelio puro, sin matices ni arreglos, solo La Verdad.
Dios desea que seamos transfigurados en Su Imagen, transformados por el poder del Espíritu Santo. La metamorfosis que se realiza en nosotros es como la de un gusano que se convierte en una mariposa llena de colores y hermosura que refleja a Cristo.
La Vida en el Espíritu y El Poder de la Cruz
Romanos 8:14-17 nos muestra que somos hijos de Dios cuando somos guiados por Su Espíritu. Cristo vivió completamente guiado por el Espíritu Santo, haciendo sólo aquello que veía hacer a Su Padre. Nuestra carne no puede morir si no vamos a la cruz; sólo participando de Su muerte, el Espíritu Santo puede transformar nuestra vida.
Cristo resucitado es nuestro hermano, el primogénito entre muchos hermanos. Colosenses 1:25-29 muestra que tenemos el honor de vivir este Evangelio, renunciando a nuestros pensamientos y deseos para abrazar Su voluntad y poder.
No se trata de cambiar en nuestro esfuerzo humano, sino de dejar que el Espíritu Santo obre en nosotros. Cuando renunciamos a nuestra carne y vamos a la cruz, permitimos que Su poder nos transforme y nos haga coherederos con Cristo.
Vivir en Su Voluntad
Buscar la excelencia en el uso de nuestros talentos significa usarlos bajo Su dirección. Dios quiere que vivamos una vida plena, haciendo Su voluntad, y no dejándonos llevar por nuestra carne. Filipenses 3:13-14 nos recuerda que nuestra meta es el llamado de Dios en Cristo.
Dios tiene un plan mucho más grande y precioso para cada uno de nosotros. El Espíritu Santo, Cristo y Dios planificaron una vida gloriosa para ti. Sigamos aprendiendo y viviendo, muriendo a la carne y permitiendo que Su Espíritu nos guíe.
