El derrame y la llenura del Espíritu Santo

Cómo se hace para tener la llenura del Espíritu Santo de la cual hablamos tanto.

Nadie puede entender, ya que es algo que se vive en la práctica.

 

El derrame del Espíritu Santo es cuando la persona aún no está siendo cristiana de verdad y es limpiada, tocada.

La llenura del Espíritu Santo es permanecer y cumplir con la promesa de Cristo que es mostrarse en ti.

 

No es algo del momento, si no, algo que se decide y busca cada día, para siempre permanecer lleno.

 

Aprender a vivir en el impacto de la resurrección 

 

Jesucristo glorificado se presentó ante los apóstoles, siendo el mismo hombre que vieron ser asesinado hace tres días. Además, le fueron mostradas las heridas. Podemos llegar a entender el impacto de esos hombres.

Cada vez que viene el Espíritu Santo a este lugar deberíamos sentir el mismo impacto que estos hombres sintieron en ese momento.

Este impacto es el que hace la obra, nos hace entender, permanecer

Nos sana, limpia física y espiritualmente. Ese es Cristo glorificado. Y ese impacto es lo que nos hace entender cuán bueno es lo que tenemos, permanecer sin intervalos y llevarlo a obras en todo lugar.

 

“Cómo me envió el Padre, así yo los envío” eso es el llamado para cada uno de nosotros, mostrar a Cristo en nuestra vida. Todos tenemos derecho a ser llenos del Espíritu Santo.

 

Una obra de santificación y poder. Úsalo…

Cuando no lo usas tienes al Espíritu Santo, aquel que recibiste, amarrado, triste y apagado. Pero Él, en ti, es libre, gozoso y muestra como una luz resplandeciente la imagen de Jesucristo.

 

El Padre sabe lo que cada uno de nosotros va a hacer, uno debe seguir sus instrucciones.

Para que seas santo, y para que Cristo pueda vivir, debes vaciarte de ti mismo, para, entonces, tener una llenura del Espíritu Santo.

Los apóstoles vivieron tres años con Cristo, en un curso intensivo que les permitió vaciarse y estar listos para llenarse de Su Poder en el Espíritu.

 

¿Cuánto tiempo nosotros pretendemos estar en ese curso?

Este mundo no respeta a Dios porque nosotros no hemos mostrado al Dios verdadero.

El Espíritu Santo te prepara trabajar con Cristo Glorificado.

 

Los apóstoles fueron llenos del Espíritu Santo, habían practicado todo lo que Cristo anunció, obedecieron, y eran santos. Por eso, fueron llenos del Espíritu Santo el día de Pentecostés.

Entonces, Pedro prédica y 3.000 personas reciben la llenura del Espíritu Santo.

De los tres mil presentes todos nacieron de nuevo, pero no todos estaban llenos del Espíritu Santo.

 

Por esto, de esos 3.000 no todos estaban llenos del Espíritu Santo y tuvieron que buscar hombres llenos del Espíritu para servir las meses de las mujeres viudas.

 

Ser lleno del Espíritu Santo es muy distinto a recibir el derramamiento del Espíritu. Hay ciertas condiciones y una acción de permanecer en Él.

Cualquier servicio en la Iglesia requiere personas llenas del Espíritu Santo.

 

Ir a los pies y escucharlo para luego salir llenos de esa sabiduría y poder de Dios. Eso es lo que Cristo espera de cada uno de nosotros.

 

Muchos siguen viviendo muertos en delitos y pecados, cuando Dios vino y nos resucitó y puso a Cristo glorificado en nosotros para darnos vida, para manifestar Su Poder.

Lo poderoso que es uno en Cristo, porque nuestro Dios, aquel que está en cada uno, no tiene tiempo ni lugar, sabe todo.

No vivimos con heridas, sino que Dios da vida y sana cada momento, quedando atrás en la sanidad actual, para que vivamos en un presente, un regalo, lleno del Espíritu Santo.

 

Cristo no pecó, con lloro y clamor le pidió a Dios que le enseñara la obediencia y mostró a Dios en este mundo, dándonos vida a cada uno de nosotros.

Tremenda responsabilidad por la cual tenemos que dar cuenta.

 

No seguir usurpando la presencia de Dios sin hacer nada por Él.

Salvar al mundo, ese fue su objetivo. Por eso vivió la cruz y nos hace partícipes para resucitar con el mismo poder que él resucitó. Santos y obedeciendo únicamente a Cristo a través del Espíritu Santo, aceptando ser partícipes de este plan maravilloso.

 

“Yo soy la resurrección y la vida”

El poder de la resurrección está en ti.

Tenemos a aquel que es resurrección y vida, para dar resurrección y vida a los que andan en muerte en este mundo.

 

En el acto de Vaciarte de tu persona para que Él pueda llenarte de Su Espíritu hay mucha esperanza de que mostrémoslo a Él y exaltemos a Jesucristo. Con todo Su Poder, mostrar a aquel Cristo que ya ha sido glorificado.

 

Podemos cambiar este mundo y hacer que las injusticias actuales dejen de pasar ahora, terminando con el abuso y el ridículo con el que miran a los cristianos.

A los satánicos, quienes eligen el mal y la muerte, les basta con ser malos. Pero con un Cristiano que se dedica a su llamado de mostrar a Cristo, toda esa maldad que les basta se termina y el mundo teme a la maldad porque conocen un Dios justo y recto que cuida de la bondad y la rectitud en el mundo.

 

Estamos sentados en Sus lugares celestiales hoy día, con un Dios que se ocupa de cada uno de sus hijos.

 

No peques y pasa tiempo con Dios 

Gálatas 5:22-23

Es un fruto: ser como Cristo, aquel que tiene todos estos atributos

 

Amor, Gozo, Paz, Paciencia, Benignidad, Bondad, Fe, Mansedumbre, Templanza.