Huellas de Nuestra Muerte y Resurrección

Como Iglesia somos un ejercito poderoso en el Señor, tenemos que tomarlo en serio ya que Él viene con todo a levantarnos.

Esta prédica es para mostrarnos quienes somos y entender que si estamos en esta Iglesia, es porque estamos listos para aprender a ser como Él. Es fácil, tenemos al Espíritu Santo que nos dice cómo y qué hacer.


¿Por qué es la vida de Cristo?


La razón de Su sacrificio:

 

Jesucristo resucitó porque Él merecía vivir, debido a su santidad, a su obediencia. Por eso nosotros tenemos que mostrar que morimos y resucitamos con Cristo. Como Él no pecó nada puede detener su resurrección.

Cristo no merecía morir, por eso no lo pudo sujetar la muerte, ya que no había pecado

Somos su cuerpo resucitado, y así lo mostramos, viviendo en la santidad que lo hizo merecedor de vivir. 


El cuerpo de Cristo resucitó y nosotros somos su cuerpo.

Mueres, participas de esa muerte y Él tiene que vivir en ti.

Vivos entre los muertos, como instrumentos de rectitud. El pecado ya no tiene poder, si lo haces es porque quieres, pero ya está muerto.


Un Regalo:


Tenemos el poder de dejar el pecado, y que Cristo viva en mí. Él tiene que tomarme, hablar y actuar. Por tanto, debemos renunciar completamente a esa persona que no valía nada. Para tomar Su Vida.

Y es entonces que Cristo vive en ti.


Ya no es tu mente la que manda, si no tu corazón, quien recibe las instrucciones del Espíritu Santo en comunicación con tu espíritu, envía los pensamientos y planes de Dios para tu a tu cerebro.

Si estás pecando está dominándote tu carne y tu mente, no has resucitado, y sigues siendo esa persona.


Hemos querido meter a Cristo en nuestra humanidad, y no hemos hecho el trabajo de renunciar a nosotros para que ya no seamos nosotros, si no Cristo en nosotros.

Eligió vivir en cada uno de nosotros, imagínate el honor que nos da. Venció todo lo que tenía que vencer, con todo su Poder y  Gloria, vive en nosotros.

Cumplir con Su Palabra y mostrarlo a Él.

Estar dispuesto a morir a todos tus planes y sueños para que Cristo viva.

Su Amor, Su Libertad es el camino. Él es el camino.

 

Cuando tengo esta simiente, que es Cristo en mí, puedo sembrarla en otros, dando Su Vida. Es una semilla que el Señor planto para que se multiplicara.

Su semilla fue la cruz, y el fruto es vivir en ti, para que muchos puedan vivir en Él

Para deshacer las obras del diablo en ti, haciéndote morir a tus sueños, deseos y gustos. Entonces vivir una vida mucho más abundante.


“Yo Soy la resurrección y la vida”. No dice “Yo voy a resucitar a tu hermano”, dice “Yo Soy … “ por que es Él quien debe vivir en nosotros, no es algo ajeno, es Él viviendo en nosotros.

La vida está en nosotros, entonces, no podemos morir. Somo eternos cuando Cristo vive en nosotros.

Lo importante es si tu crees, y es tan importante entender que ya no morimos más, somos el cuerpo de Cristo y resucitados, ya no podemos morir en su rectitud, en su vida.

Somos entonces partícipes de Su Victoria.


Mostrar a este Cristo que es esperanza, amor, vida, libertad, resurrección.

Si no estás viviendo y mostrando, no has resucitado.


Hay que CREERLO.

Es un regalo, hay que recibirlo.

       

Ser cristianos es hacer lo imposible.

Debemos creer y vivir como Cristo. Debemos someternos y escuchar al Espíritu Santo. Debemos exaltar y glorificar al Padre.

Es ser un hombre sobrenatural que muestra a Cristo.