La Oración un Deleite, Privilegio y Descanso

La Oración y el Espíritu Santo

La oración es una conversación con Dios. Por esta razón, se nos entrega al Espíritu Santo como una guía que nos enseña el corazón del Padre.
Lo más importante no es pedir para nosotros mismos, sino rendirnos a Dios, dándonos por completo a Él. Una oración sincera fluye desde un corazón calmado y tranquilo, que permite la verdadera conversación con nuestro Señor.

Lamentablemente, la Iglesia muchas veces adolece de no saber orar, lo que entorpece nuestra comunicación con Dios y también el deleite, privilegio y descanso que Él nos regaló.

La vida de oración

Filipenses 1:27-30
Esta carta fue escrita por Pablo desde la cárcel.
Dios no nos promete una vida de sueños, pero sí nos promete una vida llena de Su protección y de Sus maravillas, aunque no siempre sea fácil.
Él nos llama a dejar de ser cristianos desvalidos y a confiar en que todo tiene un motivo y un propósito en Su voluntad.

La oración por los demás

Filipenses 2:1-4
Tu oración debe estar, en gran parte, dirigida a los demás. Ora incluso por quien te maltrata, rompe barreras. En medio de las dificultades, clama con amor a Dios, no con reclamos.

Los dones y el Espíritu Santo

1 Corintios 12:1-12
Debemos tener conciencia de los dones que recibimos, siempre recordando que el Espíritu Santo es dueño de todo don. Y esos dones existen para bendecir y provecho de los demás.

Diferencia entre el don de sabiduría y el don de ciencia:

  • El don de sabiduría: Dios te muestra qué decir o hacer para llegar al resultado.

  • El don de ciencia: es el remedio para traer sanidad.

Ambos son importantes, porque permiten que otros reciban la sanidad que proviene de Dios.

La verdadera adoración

Juan 4:22-24
Sin el Espíritu Santo no podemos llamar a Jesús “Señor”, ni adorar a Dios, porque la adoración verdadera es en Espíritu y en verdad.
Dios busca personas que le adoren con todo su corazón, que tengan una relación real con Él y le dediquen su vida.

La vida en el Espíritu

Juan 6:63-64
El Espíritu Santo nos da vida, nos permite vivir como cristianos verdaderos, transformar este mundo y mostrar a Cristo vivo.
No tener al Espíritu Santo es peligroso, porque sin Él no podemos permanecer firmes en la fe.

La fe que crece

Romanos 10:17
La fe crece al escuchar la voz del Espíritu Santo.
Esto es algo sobrenatural, que empieza en la intimidad con Dios y luego se manifiesta trayendo Su Reino a la tierra.

La obra del Espíritu Santo en nosotros

Filipenses 1:3-11
Es el Espíritu Santo quien comienza la buena obra en ti y la perfeccionará día a día hasta el regreso de Jesucristo.
Él te moldea para que seas la persona que Dios soñó que fueras.

La gracia es un regalo inmerecido, y la diferencia la hace el Espíritu Santo.
Por eso, la oración llena del Espíritu Santo marca la diferencia en tu vida.

Ciudadanos del Reino

Filipenses 3:17-21
Debemos dejar de vivir en egoísmos, recordando siempre el amor que Dios quiere ver en nuestros corazones.
No estamos aquí para mezclarnos con el mundo, sino para ser embajadores de Cristo.

Es mi Señor quien sostiene mi vida, y ese Señor vive en el Reino, no en este mundo. Por eso, debemos vivir rectamente, representando nuestra ciudadanía celestial.

Cuando otros te vean vivir de esta manera, junto al poder de Dios, muchos desearán acercarse a Cristo.

Porque el mismo poder con el que Jesús puede sujetar todo, también te transforma a ti, para que seas un buen representante de Su Reino.

 

La oración no es una técnica que dominamos, sino, una relación que cultivamos.

No es una habilidad que perfeccionamos, sino, una intimidad que profundizamos.

No es un ejercicio que completamos, sino, una comunión que disfrutamos.

La oración deja de ser una carga para ser un deleite.

Deja de ser una obligación para ser un privilegio.

Deja de ser un trabajo para ser un descanso.